jueves, 26 de marzo de 2009

FANTASMAS (sobre los ex)

En realidad el tema de los ex lo liquido en un palabra: innecesarios.
Cuando la historia de amor se ha terminado los ex ya pintan poco en la vida de uno. Son básicamente el recuerdo de un fracaso. O peor, la memoria de lo que te gustaría tener en tu vida ahora y no recuperas, ni volverá.
Los ex son unos fantasmas. Fantasma tiene dos connotaciones bien distintas: una como presencia que no se acaba de ir y otra más negativa, como aquel que promete algo y no lo cumplió (mucho hablar y poco hacer, "un fantasma" en definitiva).
Hay ex con los que fuiste inmensamente feliz. Te recuerdan tantos momentos bonitos, cartas de amor, detalles, palabras, caricias, besos que siempre quedan como un referente de lo que te gustaría volver a tener. No se si es inevitable recordar los momentos de felicidad pero a veces pesan como una losa, y más cuando no llegan instantes similares.
Este tipo de ex son "fantasmas" positivos. En ocasiones son el referente que nos permite identificar a los otros "fantasmas", los negativos.
Yo acumulo más de éstos últimos. de hecho en los últimos años no tengo otros. Y es que no sé por qué todos los locos vienen a mi. Si Jesús decía: "Dejad que los niños se acerquen a mi", conmigo los desequilibrados no tiene ese problema: todos vienen ya por sí solos como si corrieran los 100 metros lisos en una final olímpica.
Y yo que soy bueno, e imbecil, por naturaleza ahí que les acojo cual ONG. Y es que últimamente no doy una a derechas.
Los muy cabrones se toman la medicación a escondidas y cuando me voy a dar cuenta de sus taras ya estoy enamorao. Y ahí empiezan todos mis problemas.
La NASA debería dejar de explorar Marte y Plutón, que no va a servir de ná, e inventar un detector de este tipo de gente que se acaban convirtiendo en los ex-fantasmones. Son los que el primer mes te fríen a mensajes preciosos, detalles, palabras tipo "nunca he conocido a nadie como tú" "qué bueno eres y qué agusto estoy contigo" y al mes (bueno yo siempre después de un viaje...poque no sé qué me pasa que es cruzar los Pirineos y a los 15 días estoy soltero..lo cuál me preocupa porque creo que voy a tener que empezar a conocer Teruel, Zamora o Guadalajara si quiero conservar a mi futuro novio) te mandan un mensaje pa decirte "Paso de ti". Así como suena.
¿Qué te dejan estos ex? No seamos hipócritas: nada. El mal recuerdo de todo lo que te esforzaste para que no lo valorasen.
El problema es que cuando conoces a alguien y te gusta...ya empieza la cuenta atrás para que pase a la categoría de Fantasma.

PD: Este texto no e autobiográfico.

Besos, Héctor

domingo, 22 de marzo de 2009

Los vacíos

Nítida y precisa distinción. Aplausos.
Me gustaría, con el permiso de mi querido Franso, añadir un pequeño matiz o aclaración a un aspecto mencionado en su texto.
Siempre se asocia el practicar sexo por sexo con la sensación de vacío posterior. Y eso da pie a ciertas personas a calificarlo de insano o poco aconsejable. Por eso, merece la pena aclarar que no siempre se siente tal vacío. Una cosa no lleva necesariamente a la otra. Muchas veces he follado (en los términos tan bien expuestos por Franso) y después no me he sentido vacío, ni lleno, ni a medias. Simplemente he follado. Así de simple. Es una necesidad básica, como el comer. Una vez que satisfago mis ganas de comer no me planteo si mi vida tiene sentido, o si mi alma está satisfecha; he comido, y punto. Pues en el follar, igual.
Pero en el caso de que después de tener sexo me sienta vacío, ¿es que sólo se siente éste cuando follas por follar? ¿No se puede sentir vacío después de ver una película, leer un libro o caminar por la calle? ¿No será nuestra mentalidad de tradición cristiana la que nos juzga una vez nos hemos corrido ante un extraño al que no queremos? ¿Por qué debo dar explicaciones sobre mis vacíos y de dónde provienen? Mis vacíos son mios. Y no tienen hora de aparición, ni se alimentan de mis orgasmos clandestinos.
Después de hacer el amor con mi ex, la última vez, no puede evitar sentir el mayor vacío del mundo en mi interior... y aquello fue amor, no sexo.

Roberto

Los ex o follar y hacer el amor.

Hablo acerca de este tema porque me interesa más y porque sobre los ex realmente tengo poco que decir. Mis ex son pocos y ahora son mis amigos, o mejor dicho, son como conocidos. Son tres, uno me suscita afecto, otro buenos recuerdos y otro morbo. No hay nada más, mis recuerdos de ellos son positivos. Así de simple.

Por otra parte, me apetece haceros, queridos lectores, partícipes de la distinción que yo hago entre follar y hacer el amor. Parto de que una cosa no es mala y la otra buena, ambas son distintas y poseen sus beneficios. Follar es descongestionador, relajante, abrasador, irracional, del todo beneficioso y en algunos individuos casi necesario para el buen funcionamiento de la mente, y, sobre todo, está desprovisto de alma; os pongo un ejemplo: ¿Has sentido alguna vez tras haber follado con un tío, que has conocido una noche o en internet o en alguna zona de ligue, una vez que tras el polvazo te has quedado solo, junto con el connatural alivio y la consiguiente relajación, un insondable sentimiento de vacuidad? ¿Lo has sentido? ¿Sí? Pues has follado. Sentirse así no es malo, te puede gustar más o menos, sólo quiere decir que has dado respuesta y satisfecho tus deseos naturales y físicos, pero que tu alma está sin llenar, sin satisfacer, esto es, has follado, relación física sin contenido, sin alma, sin espíritu.

Hacer el amor, en cambio, tiene alma. Tras hacer el amor te sientes descongestionado, relajado, calmado en tus fuegos, pero además pleno, satisfecho en tu interior, beato... ¿Hay mayor alimento para nuestra alma que tras habernos corrido junto a la persona amada, mirarla, sonreírle, besarla... y decirle que no nos deje nunca...? No, queridos, no hay mayor pábulo para nuestro ser, ni creo que podamos alcanzar más alto nivel de satisfacción psicofísica. El follar sería vacuo, continente sin contenido, el hacer el amor pleno, continente y contenido.

Yo, queridos lectores, follar he follado mucho, con innúmeros amantes furtivos y fugaces, hacer el amor lo he hecho menos, y afirmaría que no fue con ninguno de mis ex...

Franso

jueves, 19 de marzo de 2009

Ex-tipologías

Los "ex" son esos caprichos del destino que pasan por tu vida, que te roban un poquito de tu corazón, se lo guardan, lo esconden, y no te lo devuelven nunca.
El que más duele es el que te deja: el ex-terminador. A veces desaparecen por completo; sería el denominado ex-tinguido; otros que no se van ni con agua bendita; el ex-orcismo. Hay "ex" que no sabes por qué se fueron, que guardas el mejor de los recuerdos y que siempre pensaste que fue el ideal: el ex-traordinario. Y aquél al que no querrías volver a ver por nada en la vida: el ex-asperante.
¿Has comprobado, en una cita con tu "ex", que te ha puesto a mil? Entonces tú te convertiste en el ex-citado. Y si en esa cita compruebas que ya no lo reconoces, entonces se ha convertido en un ex-traño. ¿Y qué hay de los que siempre te ponen a prueba?, son los ex-amen.

Para tener una "ex" primero se tiene que encontrar una pareja. En mi caso, ¿ex-iste?

Roberto

miércoles, 18 de marzo de 2009

APERTURA DE PAREJAS

Es curioso comprobar cómo la gran mayoría de las parejas estables gays que conozco y que llevan un tiempo considerable - por lo general más de cinco o seis años - han tendido a la apertura. Seguramente también habrá parejas que lleven todo ese tiempo o más y no se hayan abierto, pero hasta el momento no he conocido a ninguna. Bueno sí, conocí una, pero tuve la impresión de que estaba empezando a dar los primeros pasos hacia la apertura. De cuáles son las causas que llevan a una pareja a abrirse, posiblemente se puedan hacer varias tesis doctorales y todo tipo de estudios psico-sociológicos al respecto, pero ése no es mi cometido pues seguramente mi explicación sería bastante simplista, así que eso se lo dejo a los expertos en la materia que para eso se han pasado cinco años estudiando en la universidad. Lo que no se puede poner en duda es el hecho de que una gran mayoría de las parejas gays se abren a tener relaciones sexuales con otros compañeros distintos. La apertura es algo que no se planea ni sucede de un día para otro. Simplemente van surgiendo ocasiones que llevan a la pareja a tener contactos sexuales con otros tíos. En principio, cuando ocurre por primera vez puede provocar confusión e inseguridad en la pareja, porque lo que sólo es pura atracción y deseo sexual hacia otros tíos, puede interpretarse de manera equivocada por otro tipo de sentimiento. Es normal que eso ocurra, por eso es muy importante hablar y compartir todo con la pareja para saber qué y cómo se siente nuestro compañero en todo momento y viceversa. Esto siempre debe ser cosa de dos. En cuanto a los grados y modalidades de apertura se pueden dar tantos como parejas hay. No hay unas reglas fijas para abrir la pareja. Cada cual funciona de una manera distinta y muchas de ellas pueden llegar a coincidir. Normalmente, cuando una pareja se abre, suele hacerlo buscando sexo para compartir, o sea, para trío o bien cuarteto con otra pareja. Las parejas a las que esto les funciona bien y buscan sexo estando juntos son las denominadas parejas abiertas pero no libres. En cambio, otras prefieren tener sexo con otros tíos por separado. A éstas últimas se las llama parejas abiertas-libres. Por otra parte, hay parejas que buscan sexo tanto estando juntos como cada uno por su cuenta. Como véis, son muchas las modalidades de apertura que se pueden dar en una pareja, pues los límites los pone cada pareja según sus necesidades o lo que tengan acordado. Por último, no querría terminar sin mencionar a otro tipo de pareja abierta. Me refiero a aquélla que lo es sin que sus miembros estén al tanto de ello, ya que buscan sexo por separado sin contárselo a su compañero. Este tipo de parejas abunda muchísimo y si no, date un vuelta por el chat.
Un abrazo,
ENRIQUE

miércoles, 4 de marzo de 2009

Parejas abiertas: ¡Qué listo es mi Roberto!

Queridísimo amigo Roberto, siempre he pensado que eres muy inteligente, pero ahora estoy pensando que además tienes algo de sabiduría. ¡Cuán privilegiada se muestra tu mente en actos de condescendecia! Alabo, pues, tu capacidad de ponerte en el lugar de los demás respecto a situaciones o comportamientos que tú no has experimentado y quizá no experimentes. Si no eres sabio, algo de sabiduría, -considero-, tienes.

Todo esto viene porque me muestro en total acuerdo con lo que dices respecto del tema de la semana, a saber, las parejas abiertas. No quiero parafrasearte, sólo quiero destacar la meridiana lucidez con que diferencias el sexo y el amor, y yo añado: Señores, el sexo es algo que nos apetece hacer con todo aquél que nos pone burros, tengas o no pareja, otra cosa es que tú quieras tenerlo o no, que te lo permitan o te lo permitas. Tener sexo fuera de la pareja cuando apetece, es simplemente sano para uno mismo y la pareja. Otra cosa, -a ver si se va aprendiendo ya la diferencia en nuestra sociedad-, es Amor, un amor no admite otro amor, -lo cual no quiere decir que no sea posible, pero eso es otro tema-, quien en pareja busca fuera de ella amor, entonces sí que estamos, señores, en el principio del fin. ¡Que amor y sexo no son lo mismo, a ver si nos enteramos! Desgraciadamente no todos somos tan sabios como mi querido Roberto.

Franso.

lunes, 2 de marzo de 2009

EL CULO

Acabo de observar en las duchas de mi gimnasio el culo más impresionante que he visto en mi vida.
He tenido que tomarme al llegar a casa una pastilla de los nervios para superarlo.
Simplemente ¡¡¡indescriptible!!!.
El caso es que al entrar a las duchas colectivas he ido primero al lado izquierdo...pero había dos abuelos (que sigo sin saber a qué van al gym) y algo me ha dicho que no...que me vaya al derecho. Y ende que al entrar...lo veo...al culo.
Me he quedado como los conejos en la carretera, cuando la luz de los faros les ciega y se quedan inmóviles...pues así..."aconejao" me he quedao.
Impresionante. Y el caso es que la única ducha que quedaba vacía era...la contigüa al "culo". ¡¡¡Qué mala suerte la mía!!!!
Y el tio venga frotar semejante monumento. Un chico jóven, ni alto ni bajo, ni guapo ni feo, ni musculado ni delgado...pero hetero por supuesto (lo que le da el verdadero morbo).
Y yo sin poder apartar los ojos del culo Y encima va y se agacha a enjabonarse los pies y me pone el culo en pompa con unos pelillos que le salían del ojete...yo casi me desmayo y me tienen que ingresar de urgencias en la Arrixaca.
Ahora se lo que debe sentir un vampiro ante una herida, o Silvestre ante Piolín...De verdad que yo estaba parao mirando semejante maravilla con la boca abierta y enjabonando..la pared, porque mi brazo se había caído hacía rato.
El culo era redondo, un poco subido para arriba, depilado...como si tú te pones media sandía en tu culo...pues igual.
Ahora se que la perfección existe. Y está en mi gimnasio.
No se qué haré. Pero mataré por saber la rutina del tio éste y a qué hora se ducha....
No tengo palabras...a partir de ahora,tras ver ésto..ya sólo me queda vegetar.
Un abrazo. Héctor

Parejas abiertas

Yo soy el menos indicado para hablar de parejas abiertas… soy el menos indicado para hablar de parejas, en general. Pero ello no quiere decir que no tenga una opinión al respecto.
Siempre que he tenido pareja (tengo que mirar fotos para acordarme de qué era eso) ha sido una pareja clásica, cerradita, como se supone que ha de ser. Se supone.
Yo no sé cómo actuaría llegado el momento; no sé cómo reaccionaría ante la decisión de abrir mi relación. Lo que sí que puedo decir ahora, en este momento, es que una relación es cosa de dos, y si los dos acuerdan tener experiencias por separado… o juntos con alguien más, me parece una decisión totalmente válida y respetable. Y aquí llega el meollo de la cuestión. Cuando uno abre la pareja, se supone que la abre para tener experiencias sexuales con otras personas, porque el sexo con su pareja no es suficiente, en principio. El sexo se desvincula de algo más profundo y sólido como es el amor y el cariño. Si una pareja se abre para buscar amor… malo; eso es que ahí no hay ninguna pareja, hay una unión de dos personas que están juntas físicamente mientras encuentran algo mejor.
Así que, para mí, la búsqueda de morbo, experiencias distintas, placenteras, es lícito siempre y cuando el otro esté de acuerdo y no tenga que renunciar a ser él mismo y supeditarse a los deseos de su pareja. Uno mide, sopesa, juzga conveniente las consecuencias y decide. Si los dos están de acuerdo, perfecto. Si no, hay un problema; la pareja no es abierta, lo que sucede es que uno está dentro y otro fuera.
Un polvo es un polvo, tenemos una parte instintiva muy fuerte que a veces nos cuesta reprimir. Pero al final, con quien duermes en el sofá mientras ves una película de la 2, es con quien deseas estar el resto de tu vida.

Roberto