lunes, 2 de marzo de 2009

EL CULO

Acabo de observar en las duchas de mi gimnasio el culo más impresionante que he visto en mi vida.
He tenido que tomarme al llegar a casa una pastilla de los nervios para superarlo.
Simplemente ¡¡¡indescriptible!!!.
El caso es que al entrar a las duchas colectivas he ido primero al lado izquierdo...pero había dos abuelos (que sigo sin saber a qué van al gym) y algo me ha dicho que no...que me vaya al derecho. Y ende que al entrar...lo veo...al culo.
Me he quedado como los conejos en la carretera, cuando la luz de los faros les ciega y se quedan inmóviles...pues así..."aconejao" me he quedao.
Impresionante. Y el caso es que la única ducha que quedaba vacía era...la contigüa al "culo". ¡¡¡Qué mala suerte la mía!!!!
Y el tio venga frotar semejante monumento. Un chico jóven, ni alto ni bajo, ni guapo ni feo, ni musculado ni delgado...pero hetero por supuesto (lo que le da el verdadero morbo).
Y yo sin poder apartar los ojos del culo Y encima va y se agacha a enjabonarse los pies y me pone el culo en pompa con unos pelillos que le salían del ojete...yo casi me desmayo y me tienen que ingresar de urgencias en la Arrixaca.
Ahora se lo que debe sentir un vampiro ante una herida, o Silvestre ante Piolín...De verdad que yo estaba parao mirando semejante maravilla con la boca abierta y enjabonando..la pared, porque mi brazo se había caído hacía rato.
El culo era redondo, un poco subido para arriba, depilado...como si tú te pones media sandía en tu culo...pues igual.
Ahora se que la perfección existe. Y está en mi gimnasio.
No se qué haré. Pero mataré por saber la rutina del tio éste y a qué hora se ducha....
No tengo palabras...a partir de ahora,tras ver ésto..ya sólo me queda vegetar.
Un abrazo. Héctor

Parejas abiertas

Yo soy el menos indicado para hablar de parejas abiertas… soy el menos indicado para hablar de parejas, en general. Pero ello no quiere decir que no tenga una opinión al respecto.
Siempre que he tenido pareja (tengo que mirar fotos para acordarme de qué era eso) ha sido una pareja clásica, cerradita, como se supone que ha de ser. Se supone.
Yo no sé cómo actuaría llegado el momento; no sé cómo reaccionaría ante la decisión de abrir mi relación. Lo que sí que puedo decir ahora, en este momento, es que una relación es cosa de dos, y si los dos acuerdan tener experiencias por separado… o juntos con alguien más, me parece una decisión totalmente válida y respetable. Y aquí llega el meollo de la cuestión. Cuando uno abre la pareja, se supone que la abre para tener experiencias sexuales con otras personas, porque el sexo con su pareja no es suficiente, en principio. El sexo se desvincula de algo más profundo y sólido como es el amor y el cariño. Si una pareja se abre para buscar amor… malo; eso es que ahí no hay ninguna pareja, hay una unión de dos personas que están juntas físicamente mientras encuentran algo mejor.
Así que, para mí, la búsqueda de morbo, experiencias distintas, placenteras, es lícito siempre y cuando el otro esté de acuerdo y no tenga que renunciar a ser él mismo y supeditarse a los deseos de su pareja. Uno mide, sopesa, juzga conveniente las consecuencias y decide. Si los dos están de acuerdo, perfecto. Si no, hay un problema; la pareja no es abierta, lo que sucede es que uno está dentro y otro fuera.
Un polvo es un polvo, tenemos una parte instintiva muy fuerte que a veces nos cuesta reprimir. Pero al final, con quien duermes en el sofá mientras ves una película de la 2, es con quien deseas estar el resto de tu vida.

Roberto