miércoles, 4 de marzo de 2009

Parejas abiertas: ¡Qué listo es mi Roberto!

Queridísimo amigo Roberto, siempre he pensado que eres muy inteligente, pero ahora estoy pensando que además tienes algo de sabiduría. ¡Cuán privilegiada se muestra tu mente en actos de condescendecia! Alabo, pues, tu capacidad de ponerte en el lugar de los demás respecto a situaciones o comportamientos que tú no has experimentado y quizá no experimentes. Si no eres sabio, algo de sabiduría, -considero-, tienes.

Todo esto viene porque me muestro en total acuerdo con lo que dices respecto del tema de la semana, a saber, las parejas abiertas. No quiero parafrasearte, sólo quiero destacar la meridiana lucidez con que diferencias el sexo y el amor, y yo añado: Señores, el sexo es algo que nos apetece hacer con todo aquél que nos pone burros, tengas o no pareja, otra cosa es que tú quieras tenerlo o no, que te lo permitan o te lo permitas. Tener sexo fuera de la pareja cuando apetece, es simplemente sano para uno mismo y la pareja. Otra cosa, -a ver si se va aprendiendo ya la diferencia en nuestra sociedad-, es Amor, un amor no admite otro amor, -lo cual no quiere decir que no sea posible, pero eso es otro tema-, quien en pareja busca fuera de ella amor, entonces sí que estamos, señores, en el principio del fin. ¡Que amor y sexo no son lo mismo, a ver si nos enteramos! Desgraciadamente no todos somos tan sabios como mi querido Roberto.

Franso.