sábado, 17 de abril de 2010

Yo te quiero más...

- Este es uno de los placeres más maravillosos que existen, despertarse a tu lado.
- Bésame.
- Me encantan esos ojillos de recién levantado, que aún no se abren del todo y que me miran tímidos.
- No te burles y sigue besándome.
- No me burlo, sólo describo tu belleza.
- Pues sigue, que me encanta. Y abrázame.
- Pide, pero como sigas me veré obligado a repetir lo de anoche... ummmm.
- Me haces cosquillas... ¡suelta! ja ja ja. Ven aquí. Me gustaría quedarme así toda la mañana, rodeado con tus brazos.
- Pues quédate.
- ¿Y el trabajo?
- No vayas.
- Si fuera tan sencillo sabes que me quedaría, sin dudarlo.
- ¿Y si te ato a la cama?
- Um, me gusta la idea. Pero hay obligaciones que cumplir. Por cierto, se hace tarde.
- ¿ Sabes que te quiero?
- Lo sé, yo también te quiero.
- ¿Seguro?
- Bésame y te lo demostraré.
- Convencido. Tus labios no mienten, ni tus ojos.
- Me tengo que ir a trabajar. Te quiero.
- Yo más.

- ¿No te habías ido ya?
- Sí, es que...
- Ya lo sé, yo también te quiero.
- No es eso. Es que... no me acuerdo de tu nombre.
- Andrés.
- Pues eso, hasta otra Andrés.
- A..adiós.

Roberto