martes, 20 de abril de 2010

Amor y camisetas

Hace algún tiempo mientras hacía cola para pagar ante la caja de una conocida tienda de ropa, me llamó gratamente la atención cómo dos chicos jóvenes que iban justo delante de mí se besaban y hacían arrumacos como lo haría cualquier pareja heterosexual. Me pareció algo muy bonito y me alegró mucho, pues eso era un síntoma de que algo en la sociedad estaba cambiando, ya que los jóvenes van perdiendo prejuicios y miedos y viven su sexualidad con naturalidad y normalidad. Pero por otra parte, me hizo reflexionar por un momento y me di cuenta de lo que mi generación y las anteriores nos hemos perdido. Algo tan importante como poder vivir y expresar desde muy jóvenes nuestra sexualidad con total naturalidad. Es evidente que no estoy descubriendo nada nuevo con esto, pero me pregunto si aquellos chicos y otros tantos como ellos, son conscientes de lo afortunados que son al no tener que ocultar sus sentimientos y poder vivir su vida afectivo-sexual sin miedos, o por el contrario ni siquiera se lo han planteado nunca. Espero que sepan reconocer que si hoy pueden besarse públicamente sin que nadie los increpe ni los humille es gracias a la lucha anónima de mucha gente que tuvo que recorrer un camino con no pocos obstáculos y dificultades para que los jóvenes actuales puedieran besarse mientras hacen cola para pagar frente a la caja de una conocida tienda de ropa.

Enrique