martes, 27 de abril de 2010

Las 'maris'

No pretendo que con este mi presente artículo algunos se sientan ofendidos o vilipendiados. Pretendo simplemente ofrecer una clasificación bastante reducida que desde hace ya un tiempo tengo en la cabeza. Quiero hablar de los tipos de 'maris'. Reconozco, no obstante, que hablar de categorías o tipologías de personas es algo teórico, y que hay tantas categorías cuantas personas. Sin embargo, también es cierto que algunas personas reunimos una serie de rasgos comunes en el comportamiento o aspecto que nos acercan entre sí. Pues bien, las 'maris'. Hoy toca a las 'maris'. Más adelante prometo otras clasificaciones. Por 'mari' entiendo gay con pluma, afeminado, o simplemente que tiende a tener pluma, esto es, que se le nota a la legua que es mariquita. ¡Ojo! Y que conste que no tengo nada en contra de quien tiene pluma; pero existen, y yo me divierto observando y clasificando, quizá por deformación profesional. ¡Vamos allá!
  • 'Mari-fashion'
Es la mariquita a la que le encanta la moda. Suelen ser jóvenes y delgados. Les chiflan (y este verbo también les encanta) todos los trapitos de marca. No comerán, pero su camisetita o calzoncillito de la marca tal o cual no les puede faltar. Dentro del grupo de jóvenes 'mari-fashion' abunda el subtipo de las 'mari-bolsos': jovencitos delgadísimos súper fashionables con unos bolsos enormes que te los van clavando en las costillas en los locales nocturnos o zonas más cool y te miran con una cara de 'no estás en la onda'. El gran enigma , -como se pregunta mi amigo Héctor-, es saber qué diablos llevarán en esos enormes bolsazos. He podido comprobar que las 'mari-bolsos' abundan mucho en Londres y París. Por último, he de añadir que en cuanto a su maldad, si cabe hacer tal matización, se dividen en 'mariquita mala' o 'mariquita mala-malísima'
  • 'Mari-barbas'
Este grupo me encanta. Por supuesto llevan barba. Su aspecto está entre el de oso y el del cachorro. Llevan la estética oso, y de lejos hasta parecen tíos. Aspecto cuidadamente desaliñado, entrados en carnes, no depilados. Su sobrenombre de 'maris' se lo ganan en cuanto abren la boca; se convierten en las reinas del plumerío superando incluso a las 'mari-fashion'. Últimamente están proliferando muchísimo. La mayor cantera que conozco es el bar Fragel-Pop en Chueca. Para su grado de maldad, que en algunas es bien notorio, valga lo dicho de las 'mari-fashion'.
  • 'Mari-muscle' o 'musculocas'
Son todo músculos y volumen. Son muy llamativas. Y creo que hemos de reconocer que a todos nos gustan un poquito, al menos nos llaman la atención. Son muy aparentes. Sus ingentes músculos, -afirmarán-, son fruto sólo de horas de gimnasio y de cuidarse un poquito... Se creen que nos tragamos que la Naturaleza los ha tratado con esa largueza muscular... Les pasa como a los 'mari-barbas', que algunos de lejos parecen tíos, pero cuando se relajan y están en su contexto idóneo, están a la altura de los mismos en cuanto al plumerío se refiere. Muchos de ellos son 'mari-fashion', les pirran todas las marquitas gays, son parte de ellos, ¡qué menos para su cuerpo! Del mismo modo, en lo relativo a su maldad, las hay malas y malas-malísimas.

Por ahora es suficiente. Podríamos hacer más caterorías, pero prefiero dejarlo para otras intervenciones. Éstas son las que veo ahora más claras y me apetecía compartirlas. Repito: que nadie se lo tome a mal, me encantáis todos como sois, os quiero así... No cambiéis, 'maris'.

Franso